Diálogos de la Bienal I: Estrategias e instrumentos para el trabajo con comunidades.

Por: Pablo Landa

En octubre de 2015 se publicó una convocatoria abierta para reunir los contenidos del pabellón de México en la Bienal de arquitectura de Venecia de 2016. La convocatoria buscaba iniciar una conversación entre personas dedicadas a la arquitectura social y participativa de todo el país. La suma de aprendizajes y experiencias de distintos equipos permitiría multiplicar casos de éxito en el trabajo con comunidades. Para promover la convocatoria, miembros del Comité Técnico del pabellón viajaron a distintas ciudades y se reunieron con arquitectos y representantes de escuelas de arquitectura. 

Una vez realizada la selección de los equipos que representarían a México en Venecia, se realizó una segunda ronda de diálogos orientada a construir, de manera participativa, el guión curatorial. Transcripciones de muchos de estos diálogos conforman la primera mitad del catálogo del pabellón Otros aparecieron en una edición espacial de la revista El asunto urbano.

Tras la inauguración del pabellón se realizaron conversatorios en espacios culturales en torno a temas de interés de distintos equipos de trabajo. Como evento de cierre de la Bienal, el 24 de noviembre de 2016 se llevaron a cabo dos mesas de trabajo en la Universidad Iberoamericana para plantear pasos a seguir en el intercambio de información y el trabajo colaborativo. Hemos transcrito intervenciones realizadas en estas mesas para promover la continuidad de los diálogos. Esta primera de cuatro entregas incluye reflexiones en torno a la arquitectura participativa como proceso que va más allá del diseño y construcción de edificios, y considera el papel de los manuales de autoconstrucción en el trabajo con comunidades.

Retos de la arquitectura social

Valeria Prieto : Yo sugiero que se recomiende a las escuelas y facultades de arquitectura que se revisen sus programas con el objeto que los proyectos sociales y participativos formen parte obligatoria de los planes de estudio. Les haríamos un favor a los futuros arquitectos. No todos se van a ir a trabajar los pueblitos, pero van a entender mejor la arquitectura y los espacios.

Diálogos de la Bienal de VeneciaTrabajo colaborativo en San Antonio Tierras Blancas, Michoacán coordinado por la arquitecta Valeria Prieto.
Foto: Valeria Prieto

            Sobre procedimientos constructivos, una conclusión muy clara de estas mesas es que las construcciones de tierra cruda son superiores a las de block. En este sentido, podríamos dar una lucha juntos contra el CENEVAL. Han sacado unas reglas en donde dice que si la casa es de tierra, en el censo se pone “pobre”, si tiene techo de paja o de zacate, es “pobre”. He platicado con gente de CONAVI y me dicen que quisieran hacer cosas distintas pero no los deja CENEVAL… el gobierno federal está por el cemento! En vez de mejorar las casas de adobe o de madera, hacen fracionamentitos de diez casas de cemento con un contratista y además las casas ¡las venden! Esto va muy en desacuerdo con la manera en que se vive y se construye en las comunidades rurales.

            Otro tema es el conocimiento. Hay una pérdida de saberes y eso es muy grave porque lo tradicional se acaba en cuanto se acaban los saberes. Hay que hacer conscientes de esto a los estudiantes de arquitectura. Otra cosa muy rescatable de lo que se dijo aquí es la importancia del respeto al contexto. El país no sólo es pobre, ¡es horroroso! Se está haciendo muy feo y eso es muy grave. La belleza no es algo superfluo, tiene que ver con la sensibilidad, con el entorno en que van a crecer los niños y jóvenes.

Mariano Arias-Diez: Estoy de acuerdo. Los sistemas tradicionales y el saber tradicional van siempre ligados al contexto, y eso va conectado con la calidad de vida. Además, los arquitectos no necesariamente sabemos más que la gente. Para hacer buenas obras, tenemos que entender lo que ya sabe la gente con la que trabajamos.

Casa O en Los Cabos, diseñada por el despacho CapaLab.
Foto: LA76 Photography

Jessica Amezcua (Taller de proyectos de impacto regenerativo, Ibero): En todas las presentaciones de hoy hubo un eje común. Todos estamos trabajando con la gente. Como dice Enrique Ortiz, la arquitectura no es sólo construir espacios, sino también construir comunidades. Nuestro trabajo no es sólo pensar en materialidades sino también en cambios sociales y culturales.

Mariano Arias-Diez: Esa parte de trabajar con la comunidad es el 80% de hacer cualquier cosa. ¡Si no integras a la gente no se logra nada!Diálogos de la Bienal de Venecia

Casa O en Los Cabos, diseñada por el despacho CapaLab.
Foto: LA76 Photography

Rodolfo Samperio (Tuux): Yo sumaría a las propuestas de Valeria una petición de que los estudiantes aprendieran a llevar registros metodológicos, para que podamos compartirlos. Es importante que los estudiantes aprendan a generar conocimientos ordenados para poder compartirlos y que así podamos multiplicar experiencias. Que lo que se registre sea asequible y comprensible para un tercero. Si no, no hay academia.

Isadora Hastings (Cooperación Comunitaria): Creo que no debemos perder de vista que a partir de la biodiversidad en el país tenemos una riqueza cultural enorme, y la arquitectura es parte de esta riqueza. Entonces tenemos que luchar por preservarla. Ya no sólo estamos hablando del costo económico de hacer mala arquitectura sino del costo ecológico. Desde esta perspectiva la arquitectura vernácula ofrece respuestas muy claras a los retos que enfrentamos.

Diálogos de la Bienal de Venecia

Construcción de casa de adobe en las montañas de Guerrero, coordinada por Cooperación Comunitaria.
Foto: Isadora Hastings

Alejandro Montes (COAA): Nosotros no tenemos el apoyo de ninguna institución. Todo nuestro trabajo ha sido a partir de redes de colaboración informales. Nos enriquecemos de experiencias de los demás todo el tiempo. Cuando empecé con estas inquietudes, con el interés de construir con comunidades, tuve la oportunidad de conocer a Isadora, hace ya seis años. Ella y otras personas han sido los que nos han permitido desarrollar un método de trabajo. Otros aquí presentes, como David Mora y Joao Caeiro y otros han influenciado nuestro trabajo. Al final uno los retos más grandes que enfrentamos, como otros han expresado, es el acceso a los conocimientos existentes.

Diálogos de la Bienal de VeneciaProceso colaborativo de construcción en Oaxaca.
Foto: Cortesía COAA
Diálogos de la Bienal de VeneciaPalenque de la Candelaria, Santa Catarina Minas, Oaxaca, realizado por COAA con los residuos de la destilación del mezcal.
Foto: Cortesía COAA

Manuales de autoconstrucción

Álvaro Lara (Laboratorio activo de arquitectura social en comunidades, UNAM): Uno de los ejes rectores de los diseños que hacemos es que los proyectos deben ser del sitio y no pueden pasar de 100,000 pesos… el 80% de los materiales se consigue con donaciones o son del mismo terreno. En la construcción de Oaxaca hicimos la cimentación y la misma tierra que sacamos se procesó para hacer los muros de tapial. En el proyecto de Tapachula se cortó el bambú del sitio y se hizo un taller sobre cómo se puede tratar. En San Cristóbal de las Casas se hicieron los ladrillos con la misma tierra de ahí. Esto abarata mucho la construcción y permite que los procesos estén ligados al lugar.

Diálogos de la Bienal de VeneciaVivienda en una plantación de café en Tapachula.
Foto: Cortesía Laboratorio activo de arquitectura social en comunidades, UNAM

Todos los proyectos surgen de una demanda específica que recibimos, y sabemos desde antes de construir quién los va a manejar. La construcción siempre es con tequio, y buscamos que participe gran parte de la comunidad para que ellos mismos aprendan las técnicas, nos enseñen lo que ellos saben, y para que la experiencia pueda ser replicable. Las tesis de los estudiantes son muchas veces manuales de técnicas constructivas que se dejan a las comunidades.

Diálogos de la Bienal de VeneciaCentro Microrregional de Tecnologías Sustentables en Oaxaca.
Foto: Cortesía Laboratorio activo de arquitectura social en comunidades, UNAM

Joao Caeiro (RootStudio): ¿Cómo ha sido su experiencia con los manuales? Pregunto porque cuando dejas un manual y la gente construye, no hay quien garantice que no va, por ejemplo, a colapsar un techo. Por eso nosotros siempre intentamos, cuando hacemos trabajo en comunidades, involucrar a albañiles, aunque les paguemos de nuestro propio bolsillo. Así por lo menos hay alguien que sabe de construcción que ayuda a prevenir que más adelante haya problemas.

Diálogos de la Bienal de VeneciaGuardería en Atzompa, Oaxaca.
Foto: Cortesía RootStudio

Isadora Hastings: En la sierra de Guerrero, nosotros hicimos un modelo de vivienda a partir de la vivienda que ya existía y la reforzamos para sismos y vientos fuertes. Cuando hicimos un manual de construcción en adobe para distribuir en la zona, partimos de que los que construyen tienen ya una idea de cómo se hace una casa. Con las bases que tienen y el manual pueden hacer mejores viviendas. También lo que hemos hecho es capacitar a personas en las comunidades para que ellos puedan ser repositorios de conocimiento.

Diálogos de la Bienal de VeneciaConstrucción colaborativa de una casa de adobe en la Mixteca, Oaxaca.
Foto: Cortesía RootStudio

Juan Casillas (Ibero y Laboratorio de Arquitectura Básica Mx): Yo les puedo compartir mi experiencia con los manuales. Uno de los proyectos que llevamos a la Bienal, con el Colectivo Chokepe, es una vivienda de paja para un asentamiento rarámuri en las afueras de Ciudad Juárez. Yo fui a dar un taller, construimos la primera vivienda, y les dejé un manual. Los chavos del colectivo terminaron de construirla, y luego hicieron tres viviendas más. Después fui a darme una vuelta y si vi algunas fallas. Entonces yo cosecho una parte muy positiva: ellos, a través de la experiencia del taller y con el manual, se empoderaron para seguir construyendo, aunque tendría que haber alguien que les diera un poco de seguimiento. El trabajo con los manuales tiene sus pros y sus contras, pero creo que pesan más los pros. En el proceso de trabajar, la gente descubre por ellos mismos dónde están los errores, dónde están las cosas que tienen que mejorar. El manual es un empujoncito para que digan, “si podemos”.

Diálogos de la Bienal de VeneciaCasa de paja en Ciudad Juárez, construida por Juan Casillas y el Colectivo Chopeke.
Foto: Cortesía Laboratorio de arquitectura básica Mx

Por: Pablo Landa

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EL ARQUI TIENE EL INTERÉS DE DAR A CONOCER NUESTRA PASIÓN, LA ARQUITECTURA, DE UNA MANERA DIFERENTE, CURIOSA, INTERESANTE, ESE ES SU COMPROMISO.

Written by El Arqui

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