350 Años sin Borromini.

Me atrevo a decir que una de las ciudades que todo arquitecto debería visitar en su vida, es Roma, Italia, pues muchos de los grandes maestros de la arquitectura estuvieron forjando en esa ciudad su arte. Uno de ellos es el maestro del movimiento barroco romano Francesco Castelli, quien desde 1628 firmaba como Borromini, por su devoción a San Carlos Borromeo. Para muchos su arquitectura no solo son curvas y contra curvas, es poesía.

350 Años sin Borromini.
Foto de: Endeavor Travel

Borromini era de nacionalidad suiza-italiana, comenzó como cantero en las obras de la catedral de Milán, antes de trasladarse a Roma en 1619, donde fue cincelador en el taller de Carlo Maderno, quien lo introdujo en el mundo de la arquitectura romana al tomarlo como colaborador para la realización de obras como el palacio Barberini.

350 Años sin Borromini.
Imagen de: repubblica.it

Su incansable deseo de superación se concretó en el estudio constante de manuales de arquitectura y en la profundización en la obra de Miguel Ángel, de quien fue un gran admirador, sin embargo será muchas veces inevitable que al hablar de él y su trabajo, no se hable sobre su rivalidad con el también maestro italiano Lorenzo Bernini, aunque se dice que cuando se enteró de su muerte dijo:

“Sólo Borromini entendía la profesión de arquitecto, aunque nunca estaba satisfecho”.

Murió el 2 de Agosto de 1667 y en este 2017 se cumplen 350 años de la partida del gran maestro de la arquitectura, de quien siempre se hablará por su majestuoso trabajo. Es por ello que hemos recopilado 4 de sus grandes obras maestras.

San Carlo alle Quattro Fontane

Entre 1634 y 1637 su primer encargo independiente fue la reconstrucción de la iglesia de San Carlo alle Quattro Fontane , también llamada San Carlino. La fachada se terminaría mucho más tarde, al final de su carrera, incrementando el valor arquitectónico de la obra.

La iglesia está dedicada a San Carlos Borromeo y se la considera una obra maestra del barroco. El edificio es realmente pequeño pues su fachada entera podría caber en uno de los pilares de la Basílica de San Pedro.

350 Años sin Borromini.
Foto de: Historia, cultura y arte

Sant’Ivo alla Sapienza 

Entre 1640 y 1650 Borromini trabajó en el diseño de la iglesia y sus jardines, cerca del palacio de la Universidad de Roma, La Sapienza. Inicialmente había sido la iglesia del gimnasio romano, Borromini fue recomendado para el trabajo en 1632 por el supervisor de las obras del Palazzo Barberini, Gian Lorenzo Bernini.

El edificio como muchos en la estrecha Roma, es modificado por las perspectivas exteriores; fue construido al extremo del largo patio diseñado por Giacomo della Porta.

350 Años sin Borromini.
Foto de: skyscrapercity.com

Palazzo Spada

Fue originariamente construido en 1540 para el cardenal Girolamo Capodiferro. Bartolomeo Baronino, de Casale Monferrato, fue el arquitecto, mientras que Giulio Mazzoni y un equipo proporcionaron un lujoso trabajo de estuco dentro y fuera.

El palacio fue adquirido por el cardenal Spada en 1632, quien encargó a Borromini que lo modificara para él, y quien creó la obra maestra de falsa perspectiva en “trampantojo” en el patio con arcos, en el que filas de columnas cada vez de menor tamaño y el suelo alzándose crean la ilusión óptica de una galería de 37 metros de largo, cuando es de 8 metros, y una escultura a tamaño natural detrás, cuando en realidad tiene sólo 60 centímetros de alto. Borromini fue ayudado en este truco de perspectiva por un matemático.

350 Años sin Borromini.
Foto de: Pinterest

Iglesia de Sant’ Andrea delle Fratte

La construcción de la actual iglesia empezó alrededor del 1604 siguiendo el proyecto de Gaspare Guerra, los trabajos sufrieron diversos paros y fueron encargados a Borromini, que desde el 1653 hasta el año de su muerte en 1667 siguió los trabajos y cambió el proyecto realizando una de sus ingeniosas obras, echando mano a toda la parte alta de la iglesia: el ábside, el campanile y el tambor de la cúpula que vistos desde lo alto forman la clásica cruz de Sant’ Andrea.

Esta obra nunca fue completada porque el conjunto fue concebido con revestimiento de mármol, y en cambio por otro lado, resultando fascinante, ha permanecido todo en ladrillos.

350 Años sin Borromini.
Foto de: Port of Rome

Fue un hombre muy dedicado y apasionado por lo que hacía, su arquitectura habla por sí sola, es por eso que prevalecerá para siempre no sólo en los libros de arquitectura, sino en la misma ciudad de Roma.

Una pieza clave en el barroco romano que dejó materializada “otra forma de ver la arquitectura”, un arquitecto que aún 350 años después, sigue dando cátedra de cómo hacer arquitectura.

 

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Apasionada de las arquitectura y el diseño, amante de los libros y melómana

Written by Karen Ramírez Juárez

Apasionada de las arquitectura y el diseño, amante de los libros y melómana

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